Auditoría SEO técnica: cómo hacerla paso a paso

Respuesta corta: una auditoría SEO técnica es una revisión de todo lo que decide si Google puede rastrear, indexar y mostrar bien tu web. Se revisan nueve puntos: rastreo, indexación, códigos de estado, velocidad, Core Web Vitals, móvil, estructura y enlaces internos, hreflang y datos estructurados. Con Google Search Console, PageSpeed Insights y un rastreador como Screaming Frog tienes suficiente para la mayoría de webs. El resultado no debería ser un informe lleno de avisos, sino una lista corta de problemas ordenados por impacto.
¿Qué es una auditoría SEO técnica?
Una auditoría SEO técnica analiza lo que hay debajo del contenido. ¿Cómo responde el servidor? ¿Qué páginas puede y debe rastrear Google? ¿Qué versión de cada página cuenta como la principal? ¿Cargan rápido y sin saltos, también en el móvil? ¿Entiende un buscador en qué idioma está cada página y de qué trata?
Revisar los textos o analizar los backlinks son otros trabajos, aunque todo está relacionado. Tiene sentido mirar la parte técnica por separado porque una página que Google no puede rastrear ni indexar no cuenta, por bueno que sea el texto. Y los fallos técnicos casi nunca los ve el visitante: una etiqueta noindex que se quedó puesta tras publicar la web, una redirección que acaba en un 404 o un sitemap lleno de URL antiguas.
Una buena auditoría te da tres cosas: la lista de problemas, las URL o plantillas afectadas por cada uno y un orden para resolverlos.
¿Qué herramientas necesitas?
Para la mayoría de webs bastan cuatro herramientas, tres de ellas gratuitas.
- Google Search Console es la única fuente que muestra cómo ve Google tu web. Aquí usarás sobre todo los informes Indexación de páginas, Métricas web principales, HTTPS y Sitemaps, además de la herramienta de inspección de URLs. Si aún no la tienes configurada, empieza por nuestra guía de Google Search Console.
- Un rastreador como Screaming Frog SEO Spider. Recorre tu web como lo haría un buscador y te muestra, para cada URL, el código de estado, el title, la canónica, la meta robots, los enlaces internos y la profundidad de clics. La versión gratuita rastrea hasta 500 URL por rastreo (fuente: Screaming Frog), suficiente para muchas webs de pymes. Las auditorías de sitio de Semrush o Ahrefs hacen un trabajo parecido.
- PageSpeed Insights ofrece dos tipos de datos: datos de campo de usuarios reales de Chrome, del Chrome User Experience Report, de los últimos 28 días, y datos de laboratorio de una carga simulada en un solo dispositivo con una red fija (Google for Developers).
- La prueba de resultados enriquecidos de Google, para revisar los datos estructurados.
Exporta el rastreo a una hoja de cálculo con una columna por cada punto de control. Así podrás filtrar por plantilla o sección y ver enseguida si un problema afecta a una página o a cien.
Pasos 1 a 3: rastreo, indexación y códigos de estado
Paso 1: rastreo
Lanza el rastreador desde la página de inicio y compara tres cifras: cuántas URL encuentra siguiendo enlaces, cuántas hay en el sitemap y cuántas aparecen como indexadas en Search Console. Las diferencias dicen mucho. Si hay páginas en el sitemap que el rastreador no alcanza, seguramente no tienen enlaces internos. Si encuentra miles de URL con parámetros que no están en el sitemap, tienes un problema de contenido duplicado.
Abre después el robots.txt. Según Google, sirve sobre todo para gestionar el tráfico de los rastreadores y no sobrecargar el servidor. No es una forma de mantener una página fuera de Google: una URL bloqueada puede seguir apareciendo en los resultados, solo que sin descripción. Si de verdad quieres excluir una página, usa noindex o protégela con contraseña (Google Search Central). Comprueba también que ninguna regla Disallow bloquee una sección importante ni los archivos CSS y JavaScript.
Pasa al sitemap XML. Incluye solo las URL canónicas que quieres ver en los resultados, como URL absolutas completas. Cada sitemap admite como máximo 50.000 URL o 50 MB sin comprimir. Google ignora los campos priority y changefreq y solo usa lastmod si es exacto de forma constante (Google Search Central). Envíalo desde Search Console o indícalo con una línea Sitemap en el robots.txt.
Paso 2: indexación
Abre el informe Indexación de páginas de Search Console. Google avisa ahí de que no debes esperar que se indexen todas las URL de tu web. El objetivo es que esté indexada la versión canónica de cada página importante (Ayuda de Search Console). Repasa los motivos por los que hay páginas sin indexar y busca entre ellas tus páginas clave: páginas con noindex, páginas bloqueadas por robots.txt, soft 404 y duplicados en los que Google ha elegido una canónica distinta de la tuya.
Revisa luego las canónicas. Para Google, una redirección permanente y un rel="canonical" son señales fuertes, y aparecer en el sitemap es una señal débil. No uses el robots.txt para indicar la versión canónica, ni tampoco noindex, que bloquea la página por completo (Google Search Central). En el rastreo, cada canónica debe apuntar a la propia página o a la versión principal correcta, nunca a una redirección o a un 404. Para tus diez páginas más importantes, comprueba con la inspección de URLs qué canónica ha elegido Google de verdad.
Paso 3: códigos de estado
Filtra el rastreo por código de respuesta. Así trata Google los códigos principales (Google Search Central):
| Código | Qué hace Google | Qué revisar |
|---|---|---|
| 200 | El contenido pasa a indexación, sin garantía | Páginas de error que devuelven 200 (soft 404) |
| 301 / 308 | Señal fuerte de que el destino es la nueva URL | Úsalos para cambios permanentes |
| 302 / 307 | Señal débil | Solo para redirecciones temporales |
| 404 / 410 | La URL sale del índice y se rastrea menos | Normal en páginas eliminadas, pero corrige los enlaces internos que llevan a ellas |
| 5xx / 429 | Google rastrea más despacio; si los errores persisten, desindexa | Servidor, hosting, cortafuegos o protección antibots |
Googlebot sigue por defecto hasta diez redirecciones seguidas, pero cada salto de más sobra. Enlaza siempre directamente a la URL final, sobre todo después de una migración. Por último, revisa el HTTPS: todas las páginas deben cargar por https, las direcciones http deben redirigir y no debe cargarse ninguna imagen ni script por http. Google incluye el servicio seguro entre los aspectos de la experiencia en la página y tiene un informe HTTPS en Search Console (Google Search Central).
Pasos 4 a 6: velocidad, Core Web Vitals y móvil
Paso 4: velocidad
No pruebes solo la página de inicio. Elige una página representativa de cada plantilla, por ejemplo una página de servicio, una categoría, una ficha de producto y un artículo del blog, y pásalas por PageSpeed Insights. Usa los datos de laboratorio para encontrar las causas y los de campo para saber qué experimentan tus visitantes. Los culpables habituales son imágenes demasiado pesadas, mucho JavaScript, scripts de terceros como chats y píxeles de seguimiento, y un servidor que tarda en responder.
Paso 5: Core Web Vitals
Google marca tres umbrales: LCP en 2,5 segundos o menos, INP de 200 milisegundos o menos y CLS de 0,1 o menos, medidos en el percentil 75 de las cargas de página, por separado en móvil y en ordenador (web.dev). El informe Métricas web principales de Search Console te da la visión de toda la web. Google confirma que sus sistemas de clasificación usan las Core Web Vitals, pero también que unos buenos resultados no garantizan las primeras posiciones (Google Search Central). Si quieres saber cómo mejorar cada métrica, lee Core Web Vitals explicado.
Paso 6: móvil
Google usa la versión móvil de tu web, rastreada con su agente para smartphone, para indexar y clasificar (Google Search Central). Lo que no está en el móvil no cuenta. Comprueba que la versión móvil tiene el mismo contenido principal que la de ordenador, los mismos datos estructurados y las mismas etiquetas meta robots. No cargues contenido importante solo después de un clic o un toque, porque Google puede no cargarlo. En el rastreador, elige un user-agent de smartphone y compara el resultado con un rastreo de escritorio.
Pasos 7 a 9: estructura, enlaces internos, hreflang y datos estructurados
Paso 7: estructura y enlaces internos
Por lo general, Google solo sigue elementos <a> con atributo href. No se recomiendan los enlaces que solo funcionan con un onclick o una etiqueta span. Cada página que te importe debe recibir un enlace desde al menos otra página de tu web, con un texto ancla que describa el destino en lugar de un "haz clic aquí" (Google Search Central).
- Páginas huérfanas: están en el sitemap pero no reciben ningún enlace interno.
- Profundidad de clics: páginas clave para tu negocio a las que solo se llega tras muchos clics.
- Enlaces internos a redirecciones o 404: cámbialos para que apunten a la URL final.
- Duplicados: filtros y parámetros, versiones con y sin www o con y sin barra final.
- Estructura de URL: rutas legibles y coherentes con la organización del menú.
Paso 8: hreflang
Si tu web tiene varias versiones de idioma o país, revisa el hreflang. Las reglas de Google: cada versión debe citarse a sí misma y a todas las demás, o las etiquetas pueden ignorarse. Las URL deben ser completas, con https incluido. El código de idioma sigue la norma ISO 639-1, con un código de región ISO 3166-1 Alpha 2 opcional, pero nunca un código de país solo: es-MX es válido, MX no. El valor x-default indica la página por defecto. Etiquetas HTML, cabeceras HTTP y sitemap son tres métodos equivalentes para Google (Google Search Central). Además, haz que el hreflang apunte solo a páginas canónicas, indexables y con código 200. Tienes más detalle en qué es hreflang.
Paso 9: datos estructurados
Los datos estructurados son un formato estandarizado para dar información sobre una página y clasificar su contenido. Google recomienda JSON-LD y advierte de que un marcado que no siga sus directrices puede quedarse sin resultados enriquecidos. Prueba el marcado durante el desarrollo con la prueba de resultados enriquecidos y, tras publicar, sigue los informes de Search Console (Google Search Central). Comprueba también que el marcado coincide con lo que se ve en la página.
¿Cómo priorizar los problemas?
Un rastreador saca cientos de avisos en pocos minutos. Si los resuelves de arriba abajo, pasarás semanas con detalles. Mejor clasifícalos en cuatro grupos:
- Bloqueantes: páginas importantes que no pueden indexarse por un noindex, un bloqueo en robots.txt, errores de servidor o una canónica equivocada.
- Generales: fallos de plantilla que afectan a muchas páginas a la vez, como canónicas ausentes en todas las fichas de producto, un LCP lento en todas las categorías o una cadena de redirecciones en el menú.
- Puntuales: algunos enlaces rotos, unas pocas páginas lentas, un error de hreflang en una sola versión.
- Cosméticos: avisos sin efecto visible, como un title que se pasa por unos caracteres.
Anota para cada problema a cuántas páginas importantes afecta, cuánto trabajo supone y quién lo arregla: desarrollo, contenidos o hosting. No persigas una puntuación perfecta en ninguna herramienta, la puntuación es solo un medio. Después de cada corrección, comprueba con la inspección de URLs y un nuevo rastreo que el problema ha desaparecido.
¿No tienes tiempo o no hay nadie de desarrollo en tu equipo? En nuestra auditoría SEO revisamos estos pasos por ti y te decimos qué arreglar primero.
¿Cada cuánto hacer una auditoría?
No hay una norma oficial. Esto es lo que te recomendamos:
- Una auditoría completa al empezar a trabajar el SEO y después una o dos veces al año si tu web cambia poco.
- Siempre antes y justo después de un cambio grande: rediseño, nuevo CMS, cambio de dominio o nueva versión de idioma.
- Una revisión rápida cada mes en Search Console: indexación de páginas, Core Web Vitals y HTTPS. Activa también los avisos por correo.
- Las tiendas online y las webs grandes, donde aparecen y desaparecen páginas a diario, ganan con un rastreo programado cada mes.








